viernes 22 de enero de 2010

Querida Kelly:

Te escribo para agradecer la increíble tarde que pasamos juntas el viernes pasado. Lejos de salir sólo a distraernos, siento que he ganado mucho desde ese día. Una señal en mi vida que indica una nueva etapa, esta vez con menos dudas, esta vez con menos tedio. Ha pasado mucho tiempo que no salía con alguien que no era mi enamorado por más de cinco horas. Y no sólo por eso, o quizá por eso, disfruté mucho conversar de todo. Talar las enormes enredaderas de mi vida para poder ver nuevamente algo de luz. Siempre me agradó encontrar personas con las que uno puede ser transparente de una manera increíble. Todas esas costumbres que perdí en los últimos cuatro años. Una fase negra pero absurdamente necesaria. Imagínate que no sólo crece mi alma, sorprende que hasta sienta mi cuerpo está más fuerte y lleno de vida.

Me agradó saber algo más de tu historia con Jorge y de la maravillosa relación que llevan. Me he dado cuenta que dos personas que se quieren nunca pelean, sólo intercambian ideas de manera inteligente. Wao! Cuanta madurez se necesita para salir compartir un pedazo de tu vida con otra persona ¿no crees? Y en la mayoría de casos madurez es lo último en lo que reparamos cuando sentimos algo, pero es necesario. Meditaba en todo esto cuando estábamos tomando y conversando. Claro, yo fui la primera que se mareo ja ja ja , o creo la única. En fin, luego de nuestra salida comprendí tantas cosas de mí, que decidí dejar atrás todo lo que me hacía daño o me causaba tristeza. No puedo creer todo lo que me he estado perdiendo en los últimos años. Hay tantas posibilidades de alcanzar la felicidad. Recuerdo cuando estaba en el colegio, sólo me bastaba con estudiar y salir de vez en cuando. La felicidad se había convertido en una metáfora cada vez más lejana. El tiempo parece ser una suerte de bestia sin compasión. Sin darte cuenta ya tienes más de 20 años y toda una vida por sobrellevar, no por vivir, sino por sobrellevar. Mis búsquedas de felicidad se convertían en abismos sin final, en una suerte de nudo sin comienzo ni retorno. Finalmente, todo en mi mundo se aclaró y cobró sentido. ¿No es la felicidad lo que nos merecemos todo?

Recuerdo que cuando te conocí y me enteré que estudiabas en bellas artes te dije que cuando ingrese “seriamos amigas para toda la vida” jajaja. Fácil podía sonar a broma, pero por lo menos mientras haya de que hablar, unos cigarritos y algo de alcohol (lo ultimo no es muy necesario y fácil lo anterior a eso tampoco) tendremos mucho que compartir.

domingo 17 de enero de 2010


Y ya no existirán más huiritos que nos alejen de tanta locura y de tanto amor desquiciado. Yo amo tu sonrisa febril.

sábado 16 de mayo de 2009

Los calientes de babasonicos... buena canción




Ella va a salir esta noche
Dejando a atrás su vanidad
Quiere gustar y ser gustada
Sentirse deseada
Bailar y bailar



Cómanse a besos esta noche
Total nadie lo va a notar.
Cómanse a besos esta noche
Total nadie lo va a notar.



Él va a salir esta noche
Dejando atras su vanidad
Quiere un compromiso muy corto
Se siente seguro de provocar

Si no te apreciara tanto
Te daría un beso que te haría temblar
Como yo te aprecio mucho
Te lo voy a dar igual



Cómanse a besos esta noche
Total nadie lo va a notar.



Ella va a salir esta nochedispuesta a dar su vanidad
Va a jugar su parte coqueta
Esta tan lanzada
Le viene loquear



Si no te apreciara tanto
Te daría un beso que te haría temblar
Como yo te aprecio mucho
Te lo voy a dar igua



Cómanse a besos esta noche
Total nadie lo va a notar.
Cómanse a besos esta noche
Total nadie lo va a notar.
Cómanse a besos esta noche
Total nadie lo va a notar.
Cómanse a besos esta noche
Hoy es tiempo y este es lugar





por: Adrian Rodriguez

miércoles 6 de mayo de 2009

CAMINO A LA BIBLIOTECA NACIONAL DE LA AVENIDA ABANCAY


esta es una tarea que no llegaran a revisar mis profesores de la UARM. asi que para que no se pierda la publicare. me costó hacerla.




Un día normal en medio de esta ciudad no es anormal, en el común, si uno entiende que esto es el Centro de Lima.

10/07/07

Con este remedo de aforismo, emprendo el camino hacia la Biblioteca Nacional de Abancay (el paraíso para cualquier estudiante universitario). Voy en busca de Filóctetes de Sófocles, texto que no tienen en las copias de jirón Cañete y mucho menos en los empolvados libros de Malambito -verdad a medias-. La idea de recorrer mi estimado Centro (aunque más parece pulsión de muerte) es un deseo a veces feliz a veces funesto.

Son las doce del medio día, aunque el sol despunta pareciera que el frío se apoderará de la ciudad porque en Lima todo es inestable, incluso el clima. Una suerte de humedad y calor que volvería asmático a cualquier visitante de provincia.

Dejo los claustros de mi querida Universidad Villarreal, dispuesta a engullirme y dejarme engullir por Lima. La ciudad se presenta como eco de sonidos infernales: el brippppppppp… de bocinas de combis y colectivos; los blomp … blump de ocasionales bombas de la protesta del día; el baaa… Alan devuélvenos de la plata de huelguistas ocasionales; el uiiiiii uiiiiiii iuiu… de ambulancias y patrulleros. Lima es un suspiro de loco, un espacio en transición, una especie de ciudad en medio del pasado, la migración y lo que dice llamarse modernidad, un lugar que se resiste a ésta, un lugar que existe en el caos.

Es un día normal en Lima. Sin más reparos, camino hasta la Av. Emancipación. Un estallido de colores atrae mi mirada al suelo verduras pisoteadas, tierra húmeda, cáscaras de naranja y líquidos amarillos. Si no estuviéramos en pleno mes de Julio pensaría que este es un ambiente de carnaval. Sigo caminando, las calles serían menos angostas si estas no fuesen refugio de borrachines. ¡Maldita sea! -me digo- ¿Por qué no traje a mi travesía un fiel escudero? En el centro no esquivas espadas, sino sujetos mareaditos por el alcohol. Estos borrachos son posmodernos: un día toman cerveza, otro día vino, un día ron, otro día kerosene. Lima es una ciudad carnavalizada.

Paso por lo que creo fue la casa de Ricardo Palma. Las combis se trenzaron en la avenida. Me pregunto si Ricardo Palma hubiese lidiado con el smog del centro. O si hubiese comido papita con huevo en la esquina o choclo con queso en el mercadito, para aplacar el hambre, camino a la biblioteca como yo. Cruzo la Av. Tacna, en donde hay turrón todo el año, y sigo en Av. Emancipación. Es hora del almuerzo y los restaurantes se pierden entre picanterías, cebicherias, chifas y un KFC. Todos a disposición de nuestros bolsillos heterogéneos. Vendedoras y jaladoras cadavéricas; mamachitas, con polleras interminables, ofertando sus chaplas; adolescentes, aspirantes a Daddy Yankee, degollando por el cuello sutilmente a sus enamoradas; muchachas aprendices de Bollywood con túnicas de colores se hacen llamar Krishsally, algo así como un hibrido entre Krishna y la Muñequita Sally. Todos con paso ligero, me pregunto cuál de ellos llegará antes que yo a la Biblioteca. El centro es generoso. Es un espacio que no discrimina, nos acepta a todos.

La Av. Cuzco no es muy diferente a las anteriores. Aquí los olores de incienso ceden ante la inclemencia del pescado y el chicharrón frito. Mi recorrido se ha hecho, cada vez, más febril. Por poco olvido el motivo por el que camino tanto: el cochino y enfermo Sófocles. Ya estoy por llegar. Giro a la izquierda del Hiraoka de Abancay y, por fin, llegaré a mi tributada Biblioteca. Un pensamiento viaja por mi mente, es una pregunta ¿por qué no fui a la recién inaugurada Biblioteca de San Borja? Ante esta pregunta surge una escena en mi cabeza. Hace un par de años, fui por primera vez a la única sede de la Biblioteca Nacional en la Av. Abancay. Yo estaba en la Sala de Arte y Literatura buscando información sobre José María Arguedas. En esta sala y en las demás uno tiene contacto con los libros, las mesas de lectura al medio y los estantes alrededor. Mientras uno busca a Arguedas es inevitable encontrar anaqueles anteriores con los libros de Germán Belli, si estas por la V buscando a Vallejo de Cesar Vallejo encuentras a Vargas Llosa o a Blanca Varela. Y así fue que descubrí, sin querer queriendo, a Rosina Valcárcel, a María Emilia Cornejo y a Luis Hernández. Era como ir por Arguedas y salir con Eguren, por no hablar de los libros de de Literatura universal.

Con el paso del tiempo y el aumento de la contaminación, la Biblioteca es un enclave en medio del caos. Sin embargo, el Centro de Lima ya no es lugar para ésta. Un lugar enterrado en el smog, un edificio con toques clásicos da paso a un nuevo local, en San Borja, de la BNP (Biblioteca Nacional del Perú), considerado uno de los más modernos y funcionales de América Latina. Es precisamente esta idea de modernidad a la que, supongo, inconcientemente me niego. El nuevo e impactante edificio moderno, no techos de asbesto, no placita con pileta, no réplica de estatua del David de Miguel Ángel, el lugar donde ya no toco y elijo los libros.

Estas ideas oscilan en mí, a una cuadra de llegar. Un station wagon se cruza inoportunamente en mi camino. El humo negro azabache en mi rostro hace que pierda de vista la cuadra. Un viaje de polución, abro los ojos. El centro con sus formas irregulares aún seguía ahí.

viernes 1 de mayo de 2009

LA ESPERA

Un par de días sin verte. Ambos quedamos en, por fin, vernos la otra semana. Es un poco drástico, viniendo de ti, este tipo de decisiones. Al final que resultará el que cae primero, el que se desespera primero quien? Amor? Quien? Supuse que serias tú. Pero ya me ves: a mitad de semana escribiendo este tipo de cosas para sentir que estas aquí. Aunque algunas veces te veo por ahí, tengo la voluntad de pasar de largo. Es un toque molesto, pero me siento orgullosa de mi decisión. Y por lo visto, tú tampoco quieres dar marcha atrás a tu idea, porque fue tu idea: nada de comunicación.

Los días van pasando y uno va aprendiendo mucho. Ese sentimiento de tranquilidad y responsabilidad que sólo, pienso en mi caso, uno adquiere con el correr de los años. Algo que no era muy usual en mí. Me pregunto si eso produjo un fracaso anunciado en nuestra relación? Es mágico lo que sucede. Tuve miedo (mentiras) aun tengo mucho miedo. Supongo que el miedo es algo común en la vida. Así como el miedo a morir o el miedo, también, a vivir. No lo sé. Faltan dos días para la otra semana. Te sigo esperando con tranquilidad, algo que voy aprendiendo poco a poco que genial que sea contigo.

viernes 24 de abril de 2009

sabado 25

poseo un amor superior a mi edad
un amor que no se va



hoy el aguita salada no es del mar
es de tanto querer de tanto llorar

martes 21 de abril de 2009

Hoy es martes 23



Why do you come here When you know it makes things hard for me ?
When you know, ohWhy do you come ?
Why do you telephone ? (Hmm...)
And why send me silly notes ?
Morrissey

Morissey puede ser tan deprimente… (suedehead)

Cuanto tiempo ha pasado? Un mes y algo mas o ya casi dos meses. Que tal años? Sentia que me costaba olvidar las formas de tu rostro: medias redondas, medias cuadradas, tus labios serafines, las asomadas de tus granos, tus mejillas gorditas y sus agujeritos en ellas, tus ojos de melocotón. Es inevitable. Te estaba olvidando. Pero de pronto apareces como encanto de maga. ¿que buscas?

A veces siento que pudimos llevar una vida normal. Es como estar condenados a la desdicha tú eras todo lo que habia soñado y yo todo lo que tú habías soñado. Me siento cojuda hablando de estas cosas, pero me imaginé viviendo la vida juntos y muriendo la muerte junto, como reza un poema. Es decir, tú y yo juntos. Que más? Tú y yo viviendo juntos como practicabamos cada vez que iba tu casa. Yo jugando a una vida marital, cocinando para los dos. Cualquier cosa era delicia en nuestra casa improvisada (mientras tu hermano estaba lejos, claro). Desde pollo al horno, mi especialidad, hasta un par de huevos fritos en aceite negro. Todo era posible en nuestro hogar: una casa patética e imaginaria construida por los dos y para los dos. La felicidad era tan grande que sentía que el corazón me estallaba.


Es cierto, intento llevar una vida normal sin ti. Como logro sobrellevarlo? Es algo que continuo respondiéndome, todos los días. Sabes que mi vida no está hecha de grandes decisiones pero… Soy acaso alguien que arriesga, por un instante de amor y cariño, una vida estable? En esta vida uno puede darse ese lujo cuando encontramos en la calle gente que mendiga por dinero pero no por amor. Es acaso éste una necesidad suntuosa. Eres acaso, tú, necesidad suntuosa? O eres acaso tú la necesidad suntuosa?

Este es el punto medio. A un paso de botar mi vida al abismo y me asusta. Que sugieres? Mandar a la mierda una “n” vez más mi intento por reincorporarme a la sociedad? Tú como adicción, una droga, que muchos odian dejar pero que es necesario para seguir viviendo. Porque así de drástico suena volver a vivir después de haber vivido. Que sugieres con tu aparición de encanto? Seguro que te esmeraste en lucir bien hoy. Conoces mi debilidad por los chicos guapos. Y así fue, hoy parecías un ángel, hoy planchaste tu ropa, hoy lucias camisa, hoy tenías trabajo, hoy tus carencias mayores se resolvieron. Sólo hoy maldita sea! Sólo hoy podías ser tan genial como en tres años.

Yo … sólo quiero ser feliz. Será posible?